La
ética en la evaluación
La evaluación es un baremo dentro del proceso educativo, aplicado por
medio de una instrumento, técnica o herramienta y su finalidad, es la de medir
resultados en el aprendizaje, tal como lo establece el Artículo 1 del
Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes del Ministerio de Educación, “la
evaluación de los aprendizajes es el proceso pedagógico sistemático,
instrumental, participativo, flexible, analítico y reflexivo, que permite
interpretar la información obtenida acerca del nivel de logro que ha alcanzado
las y los estudiantes, en las competencias esperadas”, por tal razón puede
decirse que la evaluación es uno de los momentos más importantes en la
formación del estudiante y la labor docente, puesto que para el primero atañe
el rendimiento y para el segundo la aptitud, capacidad y habilidad en el marco
de la profesión.
En la necesidad evaluativa de los
procesos de enseñanza aprendizaje, la evaluación es un proceso intersubjetivo
que subyace de la interacción estudiante-docente/docente-estudiante, por ello
se le llama bidireccional; así como de la importancia docente por demostrar que
el estudiante alcanzó las competencias a través de los indicadores
evidenciados, sin embargo estos deben plantearse antes de la creación y
aplicación de la misma, con la finalidad de tener claro el objetivo y sobre
todo la ética en todo momento evaluativo, dicho en otras palabras para que se
cumpla el propósito, el docente debe actuar con profesionalismo y para ello interponer
la ética laboral y personal ante cualquiera de las funciones, ya sea
diagnostica, formativa o sumativa, así como en la subdivisión de las
características, cuando se establece la heteroevaluación, la coevaluación y
autoevaluación.
Para que se interponga la ética en la evaluación deben aplicarse algunas
estrategias para definir criterios asertivos, por lo que se debe establecer las
habilidades que se pretenden evaluar, establecer los temas más trascendentes,
precisión, la acción cuantificable, que sea verificable y con objetivos claros;
no obstante, una estrategia dentro de los criterios es contribuir a la mejora
continua, entendiendo, comprendiendo y que el eje deba estar concentrado en los
objetivos generales, asimismo que los contenidos evaluados sean los que se
hayan dado en las diferentes sesiones de clases, cuando la evaluación contiene
temas no conocidos por el estudiante, esta pierde la finalidad y el contexto
del estudiante es, no de fracaso, sino de la necesidad del desconocimiento.
Actualmente la evaluación, legislativamente cumple con los estándares y
expectativas a la calidad educativa, empero, la realidad es otra, ya que la
ética en los procesos evaluativos se ha perdido, para muestra una acción,
cuando a nivel nacional pretenden evaluar a los estudiantes con un instrumento
basado al contexto capitalino y no al entorno rural, por otro lado las famosas
pruebas pisa, cuando en el último informe donde Guatemala participó alcanzó
estar en el número 33 de 37 países participantes, no porque nuestros
estudiantes sean malos, sino porque la comparación entre la educación
finlandesa con la guatemalteca es absurda, puesto que la diferencia es de
magnitud universal donde existe el abismo de la inversión, la preocupación y la
injerencia del Estado.
En conclusión, la calidad educativa se alcanzará cuando de verdad se
diagnostiquen los estilos de aprendizaje dentro de las aulas, y conforme a
ellos implementar el proceso evaluativo, que derive de la necesidad de
aprendizaje de los estudiantes, y no de la precipites del Estado por alcanzar
objetivos ilusorios.
Finalmente, para implantar la
ética evaluativa se debe tener en cuenta tres grades tipos de aprendizaje; la
visual, la auditiva y la quinestésica, para ello el diagnostico debe estar
presente en el docente y la formación en el estudiante, algunos aprenderán con
imágenes, otros con sonidos y otro grupo moviéndose, practicando o ejercitando
los conocimientos nuevos.
Fuente consultada: Ministerio de Educación de Guatemala. (2010).
Acuerdo Ministerial No. 1171-2010. Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes
para los Niveles de Educación Preprimaria, Primaria y Media de los subsistemas
de educación escolar y extraescolar en todas sus modalidades. Publicado en
Diario de Centroamérica, No. 12, del 26 de agosto de 2010. Guatemala
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